Babel

 

   Oía el sonido de las campanas, pero no era capaz de escucharlas. La interpretación de los diferentes tañidos no le llegaba. Los años de estudio y aprendizaje de los diferentes tonos le habían confundido aún mas. La falta de entendimiento con la madre a pesar de ponerse en su piel y la imposibilidad de acceder siquiera al pellejo de su hija le dio las claves para comprender porqué no era capaz de profundizar en el corazón de los diferentes tintineos para situarse en la torre de Babel.

   El toque de difuntos le despertó con la conciencia de al menos conocer la cercanía del final con el tam, tam, tam, pausado, lento, triste. De esta forma el dolor pasó por cada rincón de su cuerpo para empezar a destruirle músculos, tendones y corroer los órganos. Primero los secundarios y poco a poco la piel, el hígado, el corazón y los riñones.

   El repique a gloria le quedaba lejos, el de arrebato en los momentos de peligro también. Y como en Babel falló la comunicación, el entendimiento, la confianza para varar en la pérdida. El vaivén del descrédito le llevó al abandono de lo aprendido en pos de otros lenguajes musicales más amables, menos costosos y más libres. Triunfó el swing.

Si quieres leer más Microrrelatos —-> Microrrelatos

¿Te ha gustado el microrrelato «Babel» en Mundo Aspie. Soy aspie – soy geek? Síguenos en Mundo AspieTwitter y Facebook.

Ayúdanos a su difusión compartiéndolo en Twitter y Facebook con los botones que encontrarás al final del microrrelato.

¡Gracias!

 

   

 

Más lecturas

  • Esperanza

         Dicen que es lo último que se pierde, pero el tren se ha marchado y si vuelve otro ya no será el…

  • Tomar

       Puedes coger todo lo que quieras le había dicho. Ofreció sus ojos negros, pequeños y sin brillo. Aunque pensó que le había brindado…

  • Ya

         Se quitó la mochila, se desató los cordones y comenzó a musitar palabras sinsentido. Bocublo, plartra, pisfio… Se duchó, intentó cambiar de…

  • Huérfana

         Se miraba el ombligo instalada en el tren bala con destino a Morioka. La realidad no existía. Así que su madre nunca…

  • Sentir

         Había llegado al desierto. Conseguir sobrevivir le resultó fácil. La serendipia del hallazgo de un oasis, rodeada del parapeto de la distancia, le…

  • Verdad

         Caminaba con pasos inciertos. Apareció ante ella alguien con una máscara llena de colores. Y se le iluminó el rostro. Continuó caminando,…